Primera: Servicios fundamentales como luz y agua.Es muy importante que la parcela disponga de agua abundante y electricidad, ya que traer estos servicios puede resultar complicado y costoso en caso de parcelas inaccesibles y no pertenecientes a urbanizaciones. Segunda: Accesos a la parcela.Es recomendable elegir una parcela con buen acceso para coches, y que pertenezca a una urbanización con con calles asfaltadas, o en su defecto, esté próxima a grandes núcleos de población. Hay que tener en cuenta el tipo de terreno y desnivel de estos accesos, ya que en invierno con las lluvias los caminos se convierten en auténticos barrizales, y mientras en verano puede parecer sencillo llegar hasta la parcela, en épocas más lluviosas puede resultar un problema. Tercera: ¿Parcela libre de cargas?Conviene acercarse al Registro de la Propiedad donde está inscrita la parcela y verificar que cumple con todos los requisitos legales y que no tiene deudas pendientes con bancos, compañías de servicios o con el propio ayuntamiento.. |
Cuarta: ¿Quiénes son tus vecinos?Puede ser una buena idea antes de formalizar la compra, acercarse a hablar con los vecinos de las parcelas colindantes o habitantes de los pueblos cercanos, ya que pueden proporcionarnos datos importantes que en ocasiones el propietario no nos cuenta. Quinta: El precio.Dentro de la misma zona, los precios de la parcela pueden oscilar considerablemente dependiendo del tipo de accesos, orientación, edificabilidad, proximidad a instalaciones de recreo (como campo de golf). Etc. Por este motivo recomendamos comparar precios en los distintos portales de anuncios clasificados de Internet (Miparcela, Segundamano, Trovit). Sexta: Edificabilidad.En el caso de que estés pensando en construir una casa rural en la parcela lo primero que debes hacer es acudir al ayuntamiento de la zona y solicitar la normativa urbanística que afecta a la parcela, ya que no en todos los terrenos rústicos se puede construir una casa. |